Hola a tod@s!
Os quiero contar como pueda mi historia, soy nueva por aqui.. y no entiendo muy bien como va esto de los foros, o sea que si lo pongo donde no tiene que ir.. lo siento!
Pues empezaré diciendo que tengo 16 años y que a pesar de que nunca he sido una chica gordita hace tiempo sufro varios desordenes alimenticios. Sobretodo por el hecho de vivir obsesionada por la comida (sin ningún motivo). He sentido que la comida me destruía, y la obligación de dejarla. Mis padres ahora mismo no saben nada.. pero el año pasado si que me tuvieron que controlar un poco porque les informaron de que tiraba la comida (cosa que no se la creía porque siempre he comido mucho y sin problemas).
Y digo que ahora no saben nada porque ellos pensaban que todo se había acabado cuando me veían comer, pero no fue así.. lo peor está en mi cabeza y eso no se puede ir. Entonces llegué a pesar 41 kilos para 1.56 de altura (soy bajita).
Más tarde me hicieron llegar a los 45 kilos (que era más o menos un peso cercano al mio de siempre)
El peor problema ha llegado estos últimos meses, he sufrido mucha ansiedad por motivos propios y ajenos.. la ansiedad la he liberado comiendo, comiendo muchísimo.. sin exagerar digo que en muy muy poco tiempo he pasado de 45 kilos a 49.5 o 50.5.. me pegaba atracones de mucha comida.. a veces los vomitaba porque me sentía horrible, otras no podía.
Mi madre se dio cuenta que comía demasiadas "porquerías" en el sentido de bollos, galletas, chocolate y demás, pero nunca se ha imaginado (creo) que yo he vomitado alguna vez por comer demasiado.
Cuando me pesé y vi 50.2 en la báscula, casi me da algo.. ¿cómo había podido engordar casi 10 kilos (desde mi mínimo peso) ese año que había dejado a Ana muy olvidada?
Pensando eso, no cabe duda que he vuelto a ella.. pero sobretodo con comentarios destructivos que he recibido hasta de mi propia madre (la que desconoce que estoy plenamente hundida por mi cuerpo).
La semana pasada estaba en una tienda y me dice:
- Mira, esta camisa te conjunta con el pantalón que te compraste.. aunque claro ya no te vendrá porque has engordado bastante.
yo: pues no, no me vendrá (no sé si notó mi tono cabreado)
eso delante de la dependienta y parece un comentario insignificante pero es que además luego entré a probarme un pantalón y cuando se lo enseño me dice:
- uyy! si que te está apretado.. es que hija se te ha hecho mucho culo, eeh! Yo cada día te veo más gordita, en llegar a casa te pesas a ver.
Estuve en el probador sin querer salir, no quise mirar más ropa.. sé que es absurdo, pero si ella supiera todo lo que yo estoy pasando, la lucha esta conmigo misma.. no diría lo mismo, parece que ha olvidado la vez que pesé 41 kilos.. y me ha demostrado que es muy hipócrita, porque en el fondo ella TAMPOCO QUIERE UNA HIJA GORDA!
Y luego se quejará si dejo de comer, o si adelgazo 6 kilos.. que se decida!
Bueno por último cuento que ahora me he entregado a Ana de nuevo.. y en parte sigo recurriendo a vómitos si me hacen comer demasiado.. pero no sé si es lo mejor para mi, bueno en realidad sé que es lo peor que puedo hacer.. pero es que no puedo evitar odiar tanto la comida y luchar por volver a pesar aproximadamente unos 42 kilos!
Mi peso ahora son 47 (o unos gramos menos), he perdido ya 3 kilos y poco.. y a veces pienso que por un motivo u otro nunca puedo salir de esta espiral de Ana y Mia. Un día las quiero y al otro las odio.. soy una confusa que no sabe por qué no puede ser feliz sin destruirse.
No sé si realmente escribiendo esto busco ayuda, solo sé que necesitaba desahogarme y escribiendo lo consigo bastante.
Muchas gracias por leerme, Un beso!

